En un partido discreto, la Selección nacional venció a Ecuador por 1 a 0. Fue el debut en las Eliminatorias Sudamericanas rumbo a Qatar 2022. El próximo partido será frente a Bolivia, de visitante.

El seleccionado argentino, con un penal anotado por Lionel Messi a los 12 minutos del primer tiempo, le ganó hoy a Ecuador 1 a 0 en La Bombonera, por la primera fecha de las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial Qatar 2022.

De la mano del capitán

El capitán del seleccionado argentino, Lionel Messi, en sintonía con la actuación colectiva, cumplió una actuación estándar pero resultó el factor determinante de la victoria sobre Ecuador.

El máximo goleador histórico del equipo “albiceleste” sentenció el triunfo en la cancha de Boca Juniors con un penal a los 12 minutos del segundo tiempo y elevó a 71 tantos su marca personal.

Esa conquista significó la sexta en la era de Lionel Scaloni, su noveno DT en el seleccionado mayor después de José Pekerman (2 goles), Alfio Basile (8), Diego Maradona (3), Sergio Batista (3), Alejandro Sabella (25), Gerardo Martino (13), Edgardo Bauza (3) y Jorge Sampaoli (7).

A casi un año de su anterior presentación, el 18 de noviembre en un amistoso con Uruguay (2-2), Messi sumó 139 partidos con la Selección Argentina y quedó a cuatro de igualar a Javier Zanetti, el segundo en mayor cantidad de presencias después de Javier Mascherano (147).

Liberado de responsabilidades defensivas y con libertades para ocupar espacios en todo el ancho del ataque en el partido con Ecuador, el capitán argentino eligió moverse mayoritariamente del centro hacia la derecha, detrás de Lautaro Martínez y con Lucas Ocampos como principal descarga sobre la línea.

La disposición de Rodrigo De Paul y Leandro Paredes como primeros gestores del juego en la línea media evitó que Messi se retrasara en busca de tomar contacto con la pelota, una imagen familiar en otros tiempos del seleccionado argentino.

El rosarino dosificó esfuerzos, calibró los momentos para acelerar y demostró, en cada cambio de ritmo, su capacidad de desequilibrio. De tal modo que, en la primera acción ofensiva a los 10 minutos, giró sobre su marca, pisó el acelerador con la pelota pie y habilitó a Ocampos con un pase vertical en la jugada que derivó en el penal.

Desde los doce pasos, ejecutó un tiro de zurda al palo izquierdo de Alexander Domínguez, que pese a tocar la pelota, no pudo impedir el primer gol oficial de Messi en La Bombonera.

El futbolista de Barcelona había festejado por triplicado en Brandsen y Del Valle Iberlucea pero en un amistoso con Haití (4-0), previo al Mundial Rusia 2018.

Diez minutos después del gol, tuvo su primer encuentro con Lautaro, quien en un movimiento de pivoteo, lo dejó de enfrente al arco, en la puerta del área, para que ensayara un remate bloqueado por la defensa ecuatoriana.

No fue un partido de grandes intervenciones del rosarino porque el retraso rival, la iniciativa cedida por el equipo de Gustavo Alfaro hizo que Argentina manejara el desarrollo con un ritmo controlado, de poca sorpresa.

Messi no escapó a ese contexto de estudio, buscó espacios para tomar contacto con el balón libre y perfilado hacia el arco pero no pudo conectar su modo vertiginoso.

El transcurrir de los minutos en el estadio de Boca acentuó esa postura analítica en el juego, sólo capaz de romperse por una jugada puntual o una inspiración.

Como la que se insinuó a los 29 minutos del segundo tiempo, después de buscar una habilitación a Ocampos por el centro, cuyo rebote fue rápidamente captura por Messi para ejecutar en remate que se perdió por la línea de fondo, desviado por el marcador ecuatoriano Robert Arboleda.

No hubo mucho más después de esa acción, sólo una nueva búsqueda a Ocampos, que a la luz de las estadísticas, fue el jugador con el que mejor diálogo mantuvo en el primer partido del camino hacia Qatar 2022, la que probablemente sea su última Copa del Mundo.

Fuente: Télam

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