La marcha se extendió por más de cuatro cuadras de personas. En la parte final, leyeron un documento frente a Casa de Gobierno, en el que plantearon exigencias y detallaron pedidos.
Con una multitudinaria marcha, la Mesa Multisectorial Feminista -columna vertebral de la principal movilización de hoy en Resistencia- conmemoró el 8M Día Internacional de la Mujer Trabajadora. La movilización por las calles de la capital provincial arrancó en la intersección de avenidas 9 de Julio y Las Heras, desde las 17, y se dirigió hasta Casa de Gobierno donde las principales referentas leyeron un documento consensuado por todas las organizaciones gremiales, sociales y políticas que integran la Mesa Multisectorial Feminista del Chaco “contra la precarización, los femicidios y la justicia patriarcal”.

En el Día Internacional de la Mujer Trabajadora “no dejemos de alzar la voz”, instó la Multisectorial en su convocatoria. Hubo falta justificada en la administración pública y Legislatura, y retiro de lugares de trabajo en el Poder Judicial.
Este es el documento completo leído por varias referentas de la Mesa Multisectorial Feminista del Chaco, titulado 8M DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA, LAS ESENCIALES PARAMOS, Contra la precarización, los femicidios y la justicia patriarcal:
En el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, volvemos a tomar las calles. Hoy 8M hacemos el paro internacional y decimos que frente a la tierra arrasada en la que se encontraba nuestro país cuando la pandemia azotó al mundo entero, las mujeres y disidencias seguimos luchando para cambiar nuestra realidad.
Desde el movimiento de mujeres y disidencias en nuestro país fuimos actoras claves en la pelea contra el COVID-19, la pandemia mundial sacó a la luz las desigualdades que siempre denunciamos. El gobierno anterior dejó tierra arrasada en nuestro país, hambre, pobreza y desocupación. Y como siempre sobre nuestras espaldas recayó la peor parte; ya que somos las que nos pusimos en la primera línea junto al pueblo, poniendo en riesgo nuestras vidas en los hospitales, las que bancamos las ollas y comedores populares, las que transformamos nuestras casas en salones para enseñar en la virtualidad, las cabezas de familia que llevan el plato de comida, las promotoras territoriales en violencia de género, las artistas, las de salud mental, las estudiantes, las artesanas y las campesinas, todas aquellas que hemos hechos enormes esfuerzos para luchar contra un enemigo que no conocíamos porque también somos las que no bajamos los brazos y siempre estamos dispuestas a luchar para salir adelante.
VIOLENCIA Y DESIGUALDAD
Las cifras de la violencia de género en la Argentina alarman. El Observatorio “Ahora que sí nos ven” aseguró que En 2020 la pandemia no frenó los asesinatos por razones de género, según el análisis de medios gráficos y digitales, del 1 de enero al 30 de diciembre ocurrieron 298 femicidios, es decir mataron a una mujer cada 29 horas, 25 femicidios en el mes de diciembre.
Hace 8 días el mismo observatorio compartió la siguiente información: 52 femicidios fueron cometidos del 1 de enero y el 28 de febrero de 2021 ▪️1 femicidio cada 27 horas en febrero ▪️36 intentos de femicidio entre el 1 de enero al 28 de febrero de 2021 ▪️El 71% de los femicidios fue cometido por las parejas y ex parejas de las víctimas ▪️El 65% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima ▪️Femicidas: 5 policías, 3 militares ▪️9 víctimas habían realizado al menos una denuncia y 5 tenían medidas de protección ▪️Al menos 41 niñes perdieron a sus madres como consecuencia de la violencia machista en 2021.
A dos días de este Paro Internacional nos sacudió la terrible noticia del transfemicidio de Fabiola Ramirez, joven de 22 años que apareció muerta en su departamento y su femicida recorre libre las calles de nuestra ciudad. Por ella y por todas las Fabiolas seguimos firmes hasta lograr Justicia.
Queremos un Estado presente con políticas públicas en defensa de los derechos de la mujer y disidencias, un poder judicial con acción y no un botón de juguete que solo sirve para avisar donde esta nuestro cadáver. Nos queremos vivas y con derechos reales no slogan ni pantallas.
Además, las mujeres y disidencias padecemos diferentes tipos de violencias:
Violencia física, psicológica, sexual, económica y patrimonial: la sufrimos en nuestros hogares y las sostiene el Estado con su justicia patriarcal, con la falta de presupuesto real, efectivo y suficiente para las políticas de prevención y erradicación de la violencia de género. En unos meses caduca la Ley de Emergencia Social de Género, 3025 G, sin que se hayan cumplido ni la mitad de los objetivos propuestos.
Pedimos también por el cumplimiento efectivo de la Ley 3117 N de Reparación Económica para Niñas, Niños y Adolescentes, víctimas colaterales de Femicidio (Ley Brisa).
Violencia simbólica: Desde los medios de comunicación se siguen reproduciendo patrones culturales que nos discriminan a las mujeres e identidades femeninas, nos cosifican y asignan posiciones sociales subordinadas a los hombres.
Violencia política: Nos impiden llegar a los lugares de representación. Somos el 50% de la población de esta provincia, es nuestro derecho legítimo ocupar lugares de decisión política. Otra vez nos volvieron a dejar afuera en la elección de representantes de la Defensoría del Pueblo, es la tercera elección consecutiva en la que designan solamente hombres para ocupar esos lugares. De qué sirve aprobar leyes de paridad si al momento de decidir borran con el codo lo que escribieron con la mano.
La garantía de nuestros derechos depende tanto de decisiones políticas como de que se dispongan los recursos económicos suficientes para llevarlas a cabo. Es por eso que decimos que para eliminar las desigualdades que nos oprimen no alcanza con discursos de inclusión y promesas de asignación de presupuesto. Se deben establecer los mecanismos de asignación, seguimiento y control, que garanticen la aplicación del enfoque de género a lo largo de todo el ciclo presupuestario – desde la confección hasta la rendición final de lo ejecutado– asegurando que todas las políticas y presupuestos de los organismos del Estado se realicen con conciencia de género y respeto a la diversidad.
En este sentido, también resulta imprescindible la aplicación de la perspectiva de género en la producción de información estadística, para que quienes gobiernan y la ciudadanía en general podamos conocer datos fehacientes de las desigualdades de género, posibilitando el mejoramiento de políticas públicas específicas, legislación y asignación de recursos.
Aunque las mujeres nos hemos ido incorporando al mundo del trabajo en la sociedad, esto no cambió nuestro lugar de subordinación. Por eso, la mayoría de las mujeres cumplimos una doble jornada de trabajo: afuera de la casa (trabajo remunerado) y garantizando el funcionamiento del hogar, recayendo sobre nosotras las tareas domésticas (trabajo no remunerado). En Argentina, seguimos ganando 25% menos que los varones (según los últimos datos de la OIT) y nueve de cada 10 mujeres nos hacemos cargos solas del trabajo doméstico (esencial para la vida social, pero no reconocido en el salario). La desocupación durante la pandemia dejo el aberrante numero de 13 millones de mujeres que vieron desaparecer su fuente de ingreso en América Latina y el Caribe.
Cada una de nosotras nos vemos en la obligación de seguir organizándonos y nadie puede negar nuestra existencia y nuestra perseverancia como hace 34 años de historia de Encuentros Nacionales de Mujeres, con el grito del Ni Una Menos con los paros internacionales, con la marea verde que logró el aborto legal seguro y gratuito en nuestro país para seguir conquistando nuestros derechos.
LA SALUD EN NUESTRA PROVINCIA
Cientos de nuestras compañeras trabajadoras esenciales de Salud prestaron servicio en la primera línea de lucha contra el virus, muchas de las cuales se encuentran todavía en situación de precarización laboral, con contratos de salarios magros que no llegan a cubrir siquiera los gastos mínimos e indispensables para una vida digna, y sin la posibilidad de salir a buscar alternativas que las ayuden a complementar sus sueldos de pobreza, sostenemos que esta situación debe revertirse de inmediato y es potestad del Poder Ejecutivo Provincial poder hacerlo. Todes pusimos el cuerpo para sobrevivir. Las Mujeres precarizadas dejaron tanto, que algunas dejaron hasta sus vidas.
La precarización laboral es uno de los factores que más inciden en el incremento de la feminización de la pobreza. Así, sólo sumamos desigualdad a un hecho de por sí desigual. Las oportunidades no son las mismas para las mujeres chaqueñas empleadas del Estado que para los varones y menos aún si además trabajan en modalidad informal. Por demás es sabido lo que cuesta alcanzar cargos directivos sin que ejerzan presiones de toda índole sobre nosotras, es sabido cómo ejercen violencia institucional y violencia de género con aquellas mujeres en estado de vulnerabilidad dada su situación contractual. El acoso, el abuso, la misoginia son cosas ya naturalizadas en ciertos ámbitos laborales y esto se tiene que terminar.
El Estado Provincial debe abandonar la categoría simbólica de “Patrón” que no escucha a sus trabajadoras. Las mujeres exigimos que nuestras demandas sean oídas. Son años de padecer este Estado patriarcal haciendo caso omiso a nuestras necesidades, hecho que sin dudas repercutió y repercute en nuestros cuerpos, enfermando física y psíquicamente a cientos de chaqueñas.
¡Basta de trabajo en negro en el Estado! Las Mujeres precarizadas exigen equidad e igualdad de Derechos Laborales y Humanos.
EDUCACIÓN EN EL CHACO
La pandemia nos encontró a las educadoras en una situación de violencia doble, por un lado el trabajo virtual, la explotación laboral que se vio reflejada en sostener el sistema educativo que veíamos como se disolvía ante la falta de recursos, alumnes en situación precaria sin acceso a Internet y la desidia a la que nos tiene acostumbradas el Ministerio de Educación con políticas educativas irreales e hipócritas; y por otro, lidiando con la carga mental de sostener los hogares, les hijes, explotadas de las responsabilidades de cuidadoras a las que aún el sistema patriarcal nos somete.
Lo que observamos de esta situación resulta grave: la aplicación real de ESI y ENIA sigue sin llegar a todos les pibes de nuestra provincia y eso nos resulta urgente.
A lo largo de los años vemos como la cultura heteronormativa y patriarcal sigue regiendo la cultura escolar, los abusos, los acosos, la violencia en todas sus formas, embarazos forzados, no intencionales, falta de acceso a la información para prevención de infecciones de transmisión sexual, la discriminación a identidades diversas, los chistes misóginos de colegas, la cosificación de alumnas, la burla ante el lenguaje inclusivo, siguen marcando la realidad áulica y comunitaria de nuestras escuelas.
Venimos haciendo multitudinarias movilizaciones para visibilizar nuestras problemáticas y exigir nuestros derechos. Necesitamos urgente recomposición salarial para el sector docente, acorde a la canasta básica y a las paritarias nacionales, lugares de trabajo congruentes a los protocolos exigidos por la situación de pandemia en la que nos encontramos. Teniendo en cuenta que es el sector con más presencia femenina frente las aulas decimos basta a la precarización laboral del Estado. Exigimos actualización de los montos de asignaciones familiares y la exclusión de montos en remunerativos que el gobierno provincial viene cargando sobre nuestros míseros sueldos.
Por todo esto, y ante la grave situación salarial por la que atraviesa nuestro sector decimos: ¡Les docentes que luchan están educando en derechos! ¡No queremos más infancias ni estudiantes, abusadxs ni violentadxs, no queremos más embarazos forzados y no intencionales! Y ante todo, confía: LA PROFE TE CREE SIEMPRE
• Ambiente y Producción
No queremos un modelo de muerte que prioriza la producción antes que el ambiente. La deforestación voraz que consume nuestros montes, el uso de agrotóxicos, de formas de producción altamente contaminantes nos llevarán al ecocidio.
El daño ocasionado al ambiente llega hasta nuestros cuerpos, el modelo agroindustrial con uso de agrotóxicos afecta la salud reproductiva: abortos espontáneos, infertilidad, esterilidad y dificultades reproductivas; también malformaciones congénitas en recién nacidos, cáncer en diversas franjas etarias especialmente en la infancia, enfermedades endócrinas, son algunas de las afecciones que aumentan año tras año en los habitantes de estas zonas fumigadas.
Ya la ONU advirtió sobre el aumento y agravamiento de los problemas ambientales en todo el mundo. Estamos en una emergencia planetaria, las sequías, inundaciones y otros fenómenos climáticos no son producto del azar, son resultado de la explotación desmedida de la naturaleza. No es momento de hipocresías y especulaciones, ¡necesitamos medidas protectoras de nuestro ambiente ahora!
Le decimos no a las factorías porcinas en nuestros territorios, la existencia de tierras ancestrales donde viven las comunidades originarias y campesinos pobres, es tierra que siempre se encuentra en disputa por los imperialistas que saquean nuestros recursos naturales y mano de obra, haciéndose más rico el que ya es rico y dejando más pobre al pobre. Por eso, nos oponemos y acompañamos la lucha de las valientes mujeres originarias que siempre están a la vanguardia desatando las más grandes luchas en nuestro Chaco, le exigimos las Gobernador que dé marcha atrás con el convenio firmado con la empresa Feng Tian Food que perjudicaría al pueblo chaqueño, la salida no debe ser generando más dependencia, todo lo contrario y no vamos a dar el brazo a torcer, vamos a defender hasta el último pedacito de suelo.
UNA SALIDA PARA RESOLVER LAS EMERGENCIAS
Las mujeres trabajadoras, estudiantes, precarizadas, de la economía popular, originarias, artistas, apoyamos definitivamente el reclamo docente en nuestra provincia. Las respuestas a las demandas sociales deben ser políticas, y si no hay plata, los gobiernos nacional y provincial deben tomar medidas sobre los especuladores financieros, investigar y no pagar la deuda externa ilegítima y fraudulenta generada por el macrismo, aplicar efectivamente el impuesto a las grandes fortunas y otras medidas para que esta tremenda crisis sanitaria, alimentaria y económica no la paguen ni los docentes y ni el pueblo.
Valoramos la nueva mirada con perspectiva de género que comenzó a implementarse con la aplicación de la Ley Micaela, la creación del consejo consultivo, la adhesión a la Ley Brisa, la apertura para escuchar a esta Mesa en los reclamos que venimos haciendo y pudimos avanzar.
Pero la perspectiva de género no se debe terminar cuando hay una demanda contra el hambre, falta de viviendas o la precarización laboral. Una gran parte del movimiento de mujeres y feministas es también parte de organizaciones sociales y de la economía popular que luchan diariamente para parar la olla o con salarios de subsistencia.
Es urgente un plan de gobierno que termine con la precarización laboral pública y privada.
Es urgente un plan de gobierno que implemente presupuesto efectivo para resolver la Emergencia en Violencia de Género y los refugios en todo el Chaco.
Porque somos las Esenciales, que luchamos contra la precarización, los femicidios, transfemicidios y la justicia patriarcal seguimos gritando: ¡¡¡¡¡Libres, Vivas y con Trabajo nos Queremos!!!!!

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